Clasificación de sistemas constructivos de envolventes verticales opacas desde el punto de vista de su sostenibilidad

Abstract— La envolvente es uno de los elementos más importantes cuando uno analiza el funcionamiento del edificio en términos de sostenibilidad. Tomando esto en consideración este trabajo de investigación se centra en armar un sistema de clasificación de los sistemas de envolventes, cruzando los conocimientos y parámetros de los sistemas constructivos con los requerimientos en términos de sostenibilidad. Por lo tanto, en este trabajo se evalúa la importancia que tiene el diseño de la envolvente sobre la sostenibilidad del edificio, se analizan los parámetros que hacen que los sistemas constructivos se comporten de diferentes maneras en términos de sostenibilidad. A su vez se explica el proceso de clasificación generado a partir de este análisis que da como resultado un cuadro de categorización donde entran todos los sistemas constructivos de envolventes verticales opacas.

Palabras Clave– #sostenibilidad,# fachada, #envolvente, #muroexterior #construcción, #sistemaconstructivo, #eficienciaenergética, #envolvente 

Autor: Este artículo es parte de la investigación de PhD en Arquitectura que Michelle Sánchez de León esta realizando en la Universidad Ramón Llull en Barcelona, España.

                                                                                    I. Introducción

Esta investigación nace de la necesidad de cruzar los parámetros y requerimientos de los sistemas constructivos con las aplicaciones que los mismos pueden tener a nivel sostenible sobre el edificio.

Los sistemas de envolventes verticales, son uno de los puntos más importantes en cuanto a intercambio de energía con el medio ambiente. Esto es evidente si observamos el ciclo de vida total del edificio puede significar alrededor de un 15% de las emisiones de CO2 y un 17% de la energía consumida en todas las etapas de su ciclo de vida [1]. Por lo tanto, el buen diseño de este elemento en particular puede significar un gran cambio en el nivel de sostenibilidad del edificio.

La envolvente es uno de los elementos que más contribuye con la cantidad de energía y los parámetros de confort de un edificio. El consumo de energía está claramente relacionado con el diseño de la fachada. La demanda de energía puede ser reducida aplicando materiales con inercia térmica, aislantes térmicos, optimizando la superficie acristalada, y empleando medidas pasivas y activas adicionales a las capas de materiales que componen el sistema constructivo de la envolvente [2]. 

Tomando todas estas inquietudes y parámetros en consideración se plantea la clasificación de los sistemas de envolvente vertical opaca.

                                                                                   II. Sostenibilidad y Arquitectura

El concepto de arquitectura sostenible se basa en el principio de desarrollo sostenible propuesto por las Naciones Unidas en el año de 1987 [3], es un término que describe la conciencia ambiental manejada por técnicas de diseño en la arquitectura.

Teniendo esto definido, la Arquitectura Sostenible es la que permite que el diseño de cualquier elemento urbano o arquitectónico respete las necesidades de las futuras generaciones, minimizando el consumo de energía, agua y residuos que generan los edificios o las ciudades [4].

Por lo tanto un diseño arquitectónico sostenible es el que respeta el impacto medioambiental, sociológico y económico. Siendo su objetivo minimizar las huellas ecológicas que tiene el proyecto a lo largo de su vida útil.

Tomando esto como premisa,  los arquitectos deben tomar conciencia de que los proyectos tienen que ser más sostenibles. Entendiendo cuales son los requerimientos de las envolventes de los edificios, reduciendo al máximo el gasto energético, el consumo de agua y la gestión de los residuos de los edificios, sin dejar de lado el confort y satisfacción de las necesidades del usuario [5].

Considerando desde la etapa de  construcción hasta la de demolición; tomando en cuenta la energía incorporada en la producción de los materiales utilizados para la edificación, el desarrollo de la construcción, el uso, la demolición y reutilización de los materiales.

Tomando en consideración que “[…]la adaptación de los edificios al cambio climático exige el respeto de tres principios: la envolvente y la superficie ocupada por el edificio son fundamentales para su supervivencia a largo plazo, adaptabilidad y eficiencia energética; la calidad constructiva media debe de ser superior (mejor aislamiento, materiales de mayor calidad, etc.); deben preverse medios para mejorar el acondicionamiento de los edificios, en especial en refrigeración y consumo de energía renovable.” [4].

                                                                                  III. La Envolvente Arquitectónica

Se entiende como envolvente de un edificio el sistema constructivo que separa el ambiente interior del exterior, delimitando así el espacio habitable [6]. La Envolvente comprende las cuatro fachadas principales del edificio, la cubierta del mismo y la superficie en contacto con el terreno. La cuales no sólo limitan el espacio que ocupan sino que forman parte integral del edificio, influenciando tanto el espacio interior como el exterior, y relacionándose con el diseño, uso, estructura, función y servicios de la construcción [2].

La envolvente vertical “[…] es el cerramiento arquitectónico por excelencia ya que, además de definir básicamente los espacios interiores, constituye la envolvente más aparente de la obra arquitectónica, a través de la cual se puede expresar la funcionalidad del edificio y definir el valor escultórico- arquitectónico del mismo con todos los aspectos históricos, creativos y sociales que esto conlleva.” [6].

No cabe duda que es la envolvente la que nos proporciona la imagen que percibimos del edificio a primera vista, y es lo que le da carácter y forma al mismo [8]. Es la única parte que observamos desde el exterior, por lo tanto es uno de los elementos a los que se le presta más atención a nivel de diseño en el edificio.  Esta especial atención debe abarcar su funcionamiento y requerimientos como: “el control de la humedad, la luz, y el ruido; además de la definición geométrica (volumetría) de espacios y su separación e independencia del exterior” [6]. El cerramiento crea el espacio interior y lo condiciona a aspectos ambientales, como son la humedad, la temperatura, la iluminación, acústica, durabilidad, estanqueidad y seguridad [6].

Una de las características más importantes que tiene que tener la envolvente del edificio para contribuir con el comportamiento sostenible del edificio es que sea una piel tipo membrana la cual se adapte al clima local, permita la relación entre el ambiente interior y el exterior, ya que mientras más estanca y rígida sea menos permitirá la adaptabilidad a los comportamientos extremos que pueda tener el clima local “Fig 01”.

Esquema 01_piel vs membrana

Figura 1. Envolvente estanca vs membrana.

A.    La envolvente vertical y la sostenibilidad

Tomando en consideración todas éstas funciones que tiene que cumplir este sistema, durante esta investigación nos concentramos en las funciones de sostenibilidad (confort térmico, confort lumínico, minimizar los intercambios de energía, reducir las emisiones de CO2, etc.), teniendo en cuenta los principios y exigencias físicas básicas para el intercambio de energía, tomando como principio el apartado DB-HE1 del código técnico de la  edificación de España.

“Los edificios dispondrán de una envolvente de características tales que limite adecuadamente la demanda energética necesaria para alcanzar el bienestar térmico en función del clima de la localidad, del uso del edificio y del régimen de verano y de invierno, así como por sus características de aislamiento e inercia, permeabilidad al aire y exposición a la radiación solar, reduciendo el riesgo de aparición de humedades de condensación superficiales e intersticiales que puedan perjudicar sus características y tratando adecuadamente los puentes térmicos para limitar las pérdidas o ganancias de calor y evitar problemas higrotérmicos en los mismos” [9].

Los principales parámetros que hay que tomar en cuenta al diseñar la envolvente que intervienen en el desempeño sostenible del edificio son los siguientes “Fig. 02”:

  • Requerimientos del lugar: intercambio de energía, conexión con visuales, adaptabilidad al clima local, etc.
  • Requerimientos de confort usuario / acondicionamiento climático: La iluminación y la ventilación natural, la radiación, la humedad y requerimientos de higiene, vistas, etc.
  • Requerimientos constructivos: La estanqueidad, la energía incorporada a los materiales, la durabilidad, el ciclo de vida, etc.

Esquema 02_Parametros importantes

Figura 2. Funciones sostenible de la envolvente.

B.    Función y composición de la envolvente vertical:

El diseño de la envolvente se debe de plantear tomando en cuenta los requisitos técnicos a los que este elemento necesita responder. Estos aspectos se pueden definir tomando en cuenta los siguientes parámetros:

  • Datos climáticos: La composición y diseño de la envolvente debe de tomar en cuenta los datos climáticos de la localidad en la que está ubicado el edificio. Estos datos climáticos serian: la temperatura del aire exterior, el asoleamiento, la dirección de los vientos dominantes, entre otros
  • Requerimientos y confort térmicos / Consumo de energía necesario para llegar a los parámetros de confort preestablecidos: El confort térmico en el edificio se controla evitando los intercambios de energía entre el espacio interior y el exterior, en esto la composición y diseño de la envolvente juega un papel muy importante [2]. En el siguiente capítulo se explicara mejor este requerimiento.
  • Requerimientos y confort con las visuales: Este requerimiento lo cumple la fachada vertical acristalada. El objetivo es relacionar el usuario con el ambiente exterior. A su vez esto ayuda con el ingreso de luz natural a los espacios interiores de los edificios [2].
  • Resistencia y estabilidad: “El cerramiento podrá ser portante o no portante pero en ambos casos debe de cumplir con las resistencia y estabilidad mecánica ante las cargas verticales, gravitatorias y horizontales, eólicas y eventualmente sísmicas.”[10].
  • Requerimientos y confort higiénico /Ventilación Natural: La calidad del aire del ambiente interior juega un papel significativo en términos de comodidad e higiene. Esta higiene puede garantizarse por medio de la renovación del aire interior introduciendo aire fresco por medio de aberturas en el diseño de la envolvente que permitan la ventilación natural del espacio [2].
  • Requerimientos y confort de aislamiento acústico: El confort acústico en una habitación se ve influenciado por los sonidos transferidos desde el exterior al interior. La envolvente del edificio tiene que filtrar estos sonidos del exterior para evitar que el nivel de confort del espacio interior baje [2].
  • Estanqueidad al agua y al aire: La envolvente vertical actúa como pantalla ante el agua de lluvia y el aire exterior, impidiendo que estos entren al interior del edificio.
  • Requerimientos de seguridad: Los sistemas de fachadas deben de asegurar las condiciones mínimas requeridas en la normativa para seguridad y resistencia al fuego.

Para hablar del nivel de eficiencia desde el punto de vista sostenible que tiene un tipo de envolvente hay que tomar en cuenta que la propuesta a nivel constructivo debe de dar respuesta frente al clima y orientación que este envolvente debe de enfrentar.

La envolvente de los edificios funciona como filtro entre el espacio interior y el ambiente exterior. La misma actúa como interfaz a través de la cual el aire y el calor pueden ser adquiridos y ser disipados. Ese elemento ayuda a proporcionar confort  como se comentó en el apartado anterior. Con el fin de proporcionar al usuario este confort ambiental, la fachada debe ser una membrana flexible que se adapte al clima local que minimice el intercambio de energía entre el ambiente interior y el exterior. Si la envolvente no es suficientemente maleable se puede apoyar esta flexibilidad en sistemas pasivos y activos que se incorporen al diseño de la fachada [2].

Para analizar el desempeño sostenible de un sistema constructivo debemos tomar en cuenta los procesos físicos activos y pasivos que puede tener una envolvente y que ayudan a que la misma sea más eficiente.

A nivel pasivo tenemos que tomar en cuenta los siguientes procesos: el intercambio de energía teniendo tres tipos de respuestas básicas ante este aspecto que son la composición del aislamiento térmico, la presencia o no de materiales con inercia térmica, y el control de la radiación solar (sea para captar o para disipar esta radiación). Otros procesos pasivos seria la gestión del intercambio de agua, la cual también juega una posición clave en el desempeño de la envolvente en términos de sostenibilidad teniendo posibles sistemas que ayudan a controlar este intercambio, como sería la evaporación pasiva, la captación o recolección de aguas de lluvia, la humedad por medio de vegetación, entre otras.

A nivel activo debemos tomar en consideración la producción de energía renovable, la adaptación al clima y la aplicación de materiales foto catalíticos al sistema constructivo.

C.   Diferencia entre la envolvente opaca y vidriada

Existen dos diferencias principales entre los tipos de envolventes que podemos encontrar en los edificios, una es la envolvente opaca y otra la vidriada o acristalada.

La diferencia más importante entre ambas es que la envolvente vidriada se caracteriza por estar ubicada en los huecos o vanos de la fachada de un edificio por medio de los cuales se generan las conexiones visuales entre el ambiente exterior y el ambiente interior.

A su vez se identifica porque tiene como material principal el vidrio, este material es translucido y permite tanto la conexión visual como la entrada de calor e iluminación natural en el ambiente interior. Por lo tanto, es uno de los materiales que permiten más intercambio de energía. Esta tipología de envolvente se compone por diferentes capas de materiales acristalados (tipo vidrio), gases o fibras en la cámara de aire como aislamiento térmicos y elementos de protección solar.

En cambio la envolvente opaca es la que está compuesta por materiales no translucidos, generalmente contiene la parte estructural del edificio, y soporta la fachada vidriada. Esta tipología puede estar compuesta por uno o varios materiales, y puede funcionar con varios procesos físicos a la vez, como será el aislamiento y la inercia térmica.

En esta investigación nos concentramos en la envolvente opaca ya que es la que menos se encuentra estudiada a nivel sostenible en el ámbito académico.

IV. Sistema de Clasificación de envolvente vertical opaca

El proceso de clasificación consta en cruzar las tipologías de los sistemas constructivos a nivel mundial con los procesos físicos (explicados anteriormente) que afectan el desempeño sostenible de un edificio. Tomando esto en cuenta podemos tener de un lado los sistemas constructivos, teniendo como principales los sistemas Mono Hoja y Multi Hoja; y cruzando esta información con la posibilidad de tener materiales con inercia térmica, la posición del aislamiento térmico si tiene y la ubicación o no de un capa de cámara de aire.

Teniendo de esta manera el cruce de conocimientos técnicos del ámbito constructivo con los del ámbito sostenible o del impacto medio ambiental que los edificios producen. Este cruce de conocimientos aporta una nueva visión de estos parámetros y esta nueva visión puede contribuir a la futura escogencia de tipologías de envolvente opaca y a su vez reducir el impacto medio ambiental que actualmente tienen los edificios.

A.    Clasificación de sistemas constructivos

El primer paso de la clasificación fue enunciar las dos grandes tipologías de sistemas constructivos. Teniendo de esta manera las envolventes verticales opacas multi hoja o mono hoja “Fig 03”.

El sistema Mono Hoja está compuesto por un único material el cual tiene que responder a las funciones de confort, intercambio de energía y soporte.

Normalmente son envolventes de materiales de origen pétreo, los cuales basan su desempeño en términos de intercambio de energía en la capacidad de inercia térmica que puede tener o no este material. Teniendo en consideración la masa, grosor y transmitancia térmica del mismo (Ejemplo: muros de fábrica, tapial, piedra, etc.) “Fig 03”.

El sistema Multi Hoja está formado por varias capas especializadas de materiales distintos, estos materiales componen la sección de la envolvente, teniendo cada uno de ellos una función específica en el funcionamiento de la fachada, ya sea a nivel estructural, estético o sostenible.

Los materiales que componen una fachada Multi Hoja pueden ser muy variados, pero generalmente como mínimo encontramos una capa que soporta las funciones estructurales, y otras capas que cumplen con las funciones estéticas. Teniendo luego otras posibles capas que cumplen con el aislamiento térmico, la inercia térmica, la disipación de calor, el control de la radiación, etc., dependiendo de cuál sea la configuración que se quiera diseñar para adaptarse al clima local “Fig 03”.

Esquema 03_Primer paso

Figura 3. Cuadro de clasificación del sistema constructivo (Leyenda: Sistema constructivo Mono hoja: A. Sistema constructivo Multi hoja: B)

B.    La incorporación de la inercia térmica

El segundo paso de la clasificación es la existencia o no de materiales con inercia térmica en la composición del sistema constructivo.

Este proceso físico lo tomamos en cuenta ya que la presencia o no de inercia térmica en el sistema constructivo define una reacción directa que tiene el sistema ante el clima local. Teniendo amortización sobre el intercambio de energía entre el espacio interior y el exterior.

La inercia térmica generalmente se presenta en materiales pesados (ejemplo: fábricas de obra, tapial, derivados pétreos), y en los materiales ligeros es casi inexistente. Esto sucede porque la inercia dependerá de la masa, el calor específico y el coeficiente de conductividad térmica que tenga el material.

El beneficio que tiene este tipo de envolvente es que amortizan el calor, absorbiendo el calor generado por el intercambio de energía que se da durante el día, y cediendo este calor durante la noche. Esto funciona muy bien en climas variables, donde durante el día hay temperaturas elevadas y en la noche hay una disminución de temperatura considerable.

Tomando todos estos parámetros en cuenta se clasifican los sistemas constructivos considerando si el sistema constructivo está compuesto por alguna capa con un material que tenga inercia térmica “Fig 04”.

Esquema 04_Segundo paso

Figura 4. Cuadro de clasificación incorporación de la inercia térmica (Leyenda. Sin Inercia: A1 y B1. Con Inercia: A2 y B2)

C.   La incorporación del aislamiento térmico

El tercer nivel de la clasificación es la existencia o no de materiales de tipo aislante térmico en la constitución del sistema constructivo, identificando a su vez la ubicación dentro de la composición del mismo.

La importancia a nivel sostenible está identificada según el tipo de clima en el que se está trabajando, la presencia de materiales aislantes térmicos puede conseguir reducir considerablemente el flujo de intercambio de energía con rangos de pocos centímetros

Lo que caracteriza un material aislante térmico en términos de intercambio de energía es el nivel de transmitancia térmica que tenga el mismo, ya que esto es lo que controla el intercambio de calor entre el interior y el exterior, lo cual es la relación entre el espesor del material y la conductividad térmica. Cuando hablamos de aislamientos térmicos hacemos referencia a materiales de baja conductividad térmica, del orden de 0.04 W/mºK o inferior.

Estos tipos de materiales son muy importantes para contrarrestar los intercambios de energías en las envolventes localizadas en climas fríos. Esto es porque durante el invierno el aporte de estos materiales es el de frenar el intercambio de energía, haciendo que la energía de la hoja interior se decante hacia el espacio exterior.

Tomando todos estos parámetros en cuenta se clasifican los sistemas constructivos considerando si el sistema constructivo está compuesto por alguna capa con un material aislante térmico y se identifica la ubicación del mismo dentro de la constitución del sistema. Teniendo como posibles ubicaciones: Hacia el interior del sistema, central y hacia el exterior del sistema “Fig 05”.

Esquema 05_Tercer paso

Figura 5. Cuadro de clasificación incorporación del aislamiento térmico (Leyenda. Sin Aislamiento: B1.1 y B2.1. Con Aislamiento Interior B1.2 y B2.2. 3. Con Aislamiento Central: B1.3 y B2. Con Aislamiento Exterior: B1.4 y B2.4)

D.   La incorporación de la cámara de aire

El cuarto paso de la clasificación es la identificación de la existencia de una cámara de aire dentro de la composición del sistema constructivo, siendo esta una de las posibles capas del mismo.

La presencia de la cámara de aire permite disminuir los efectos de la radiación solar, arrojándole sombra al sistema, y ventilando las capas exteriores del sistema, haciendo que el aire exterior al que está expuesto el sistema este a menor temperatura que el clima local.

Este efecto ayuda mucho cuando se está trabajando con climas muy cálidos, o con fluctuaciones de temperatura que en las épocas de verano tenga altas temperatura.

Dentro del sistema de clasificación se identifica la presencia o no de esta cámara de aire en el sistema. A su vez se identifica si esta cámara de aire es ventilada o no ventilada.  Esta diferenciación existe ya que hay sistemas constructivos que solo utilizan la cámara de aire para minimizar los efectos de la radiación sin ventilar el aire interior de la cámara “Fig 06”.

Esquema 06_Cuarto paso

Figura 6. Cuadro de clasificación incorporación de la cámara de aire (Leyenda. Sin Cámara de Aire: B1.1.1, B1.2.1, B1.3.1, B1.4.1, B2.1.1, B2.2.1, B2.3.1 y B2.4.1. Con Cámara de Aire Ventilada: B1.1.2, B1.2.2, B1.3.2, B1.4.2, B2.1.2, B2.2.2, B2.2.3 y B2.4.2. Con Cámara de Aire No Ventilada: B1.1.3, B1.2.3, B1.3.3, B1.4.3, B2.1.3, B2.2.3, B2.3.3, B2.4.3)

Luego de tener este sistema de clasificación claro, se contrasta con otro cuadro de clasificación donde se tiene estudiado y diagramado todas las tipologías de sistemas constructivos de envolventes verticales opacas, y estas tipologías se ubican en el cuadro de clasificación final llenando cada posibilidad de clasificación. De esta manera se verifica la veracidad de la clasificación y se identifican los parámetros de selección.

Conclusiones

La descripción de estas clasificaciones de envolventes según su comportamiento en términos de sostenibilidad logra una visión global de todos estos sistemas y sus implicaciones en el comportamiento sostenible del edificio. Esto genera un nuevo panorama y una nueva mirada hacia la escogencia y el diseño de estas envolventes, ya que actualmente el entendimiento de estos sistemas se basa en clasificaciones sobre los procesos constructivos o los materiales de revestimiento. Estas clasificación permite elegir los sistemas más adecuados de envolvente en relación al lugar, clima y a los parámetros medioambientales, a la vez que permite valorar los materiales a través de su eficiencias tanto constructivas como de acondicionamiento.

Igualmente, se reafirma la importancia que tiene la envolvente en cuanto al funcionamiento sostenible del edificio, y como un buen diseño de este elemento arquitectónico se puede utilizar como herramienta estratégica para generar un buen funcionamiento del edificio en todo su ciclo de vida. Ya que es éste elemento el que controla los intercambios energéticos del espacio interior y el espacio exterior. Debido a esto, su buen funcionamiento es básico para generar el confort de los usuarios del edificio, y además apoyar la búsqueda de la reducción de demanda energética, la utilización de agua y la producción de emisiones de CO2 en los edificios.

A su vez, unificando los criterios como se está haciendo en esta investigación, se aporta un mejor entendimiento a nivel de su funcionamiento sostenible, tomando en consideración que se fusionó la información de sistemas tradicionales con los sistemas innovadores. Y a su vez se unifican los conceptos sobre la arquitectura sostenible activa y pasiva, con los sistemas constructivos y sus implicaciones en el funcionamiento sostenible del edificio.

El aporte más importante de esta investigación es que entendiendo bien cada tipología, y evidenciando cómo funcionan, sobre que latitudes y tipos de climas funcionan mejor, y sus diferentes aplicaciones, los arquitectos podrán utilizar estos conceptos para diseñar de mejor manera sus proyectos futuros, tomando en consideración la importancia que tiene el buen funcionamiento de la envolvente, y las implicaciones que tienen sus diseños en la eficiencia de los edificios.

A su vez hay que tomar en consideración que luego de la selección por medio de este sistema de clasificación de la tipología de sistema constructivo que se va aplicar a un proyecto, hay que tomar en cuenta que la selección de los materiales que van a componer este sistema también variara el nivel de sostenible  que aporte ese elemente de la fachada en el edificio.

Por ejemplo, existen materiales sintéticos que son muy flexibles a la hora de adaptarse al clima loca, pero que tienen una carga muy grande de energía incorporada al material. Por lo tanto, aunque ayudan en la fase de uso del ciclo de vida del edificio, en la fase de producción de los materiales y posiblemente de transporte no tiene aportes positivos.

Por lo tanto, la recomendación es que luego de la utilización de este sistema de clasificación para la selección del sistema constructivo, cuando se seleccionen los materiales finales que van a crear su composición, se soporte está decisión con  un análisis del ciclo de vida completo del edificio para identificar cual es la configuración que genera el menor impacto medioambiental y así lograr un edificio más sostenible.

References

[1]     Cuchí, Albert; Sagrera, Albert; López, Fabian; Wadel, Gerardo. “29 La qualitat ambiental als edificis, Manuales d´ecogestió”. Generalitat de Catalunya Departament de Medi Ambient i Habitatge. Barcelona, España 2009. (references)

[2]     Knaack, Ulrich. “Facades, principles of construction”. Birkhäuser Berlín, Alemania:, 2007. (references)

[3]     Naciones Unidas, “Titulo Our Common Future”. Oxford University Press. Oxford, Inglaterra 1987. (references)

[4]     Edwards, Brian. “Guía básica de la sostenibilidad”. Gustavo Gili Segunda edición ampliada. Barcelona , España., 2009. (references)

[5]     Olgyay, Victor. “Arquitectura y Clima, manual de diseño bioclimático para arquitectos y urbanistas”. Gustavo Gili. Barcelona,  España. 2010. (references)

[6]     Monjo Carrió Juan, “Tratado de construcción Fachadas y Cubiertas” Vol 1 y Vol 2. Munilla-Leria.  Madrid, España, 2003 (references)

[7]     Sánchez Ana, Gutiérrez Otiz. “Fachadas, cerramientos de edificios”. El Duende.  Madrid , España  2011. (references)

[8]     Código técnico de la edificación española (2010). “CTE. Revisado: 02.24.2012”. Ministerio de fomento Español. http://www.codigotecnico.org.  Madrid, España 2012 (references)

[9]     Más Tomas, Angeles. “Cerramientos de obra de Fábrica diseño y tipologías”. Universidad Politécnica de Valencia. Valencia, España, 2005. (references)

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: